{{ variable.name }} : {{ variable.values[selectedVariantsIndex[variable_index]].name }}
cantidad:
Un perro empapado tiene que secarse antes de acercarse al sofá. Esa es la tarea que asume esta toalla de gamuza y la cumple gracias a sus microfibras, que absorben ocho veces más agua y pelo suelto que una toalla normal de las que se compran en cualquier tienda.
La suciedad viene con el agua. El barro, la tierra, la hierba y la arena quedan atrapados en el tejido en lugar de repartirse por los muebles o por el maletero del coche.
Los perros que muerden y arañan lo que les envuelve tampoco podrán con ella. La toalla resiste ese trato, no se rompe ni se rasga y se seca rápido entre paseo y paseo.
Deja una junto a la puerta trasera para secarlos después de los paseos bajo la lluvia, y otra en el coche para la playa o el parque.
Elige qué cookies quieres permitir. Las necesarias mantienen el sitio funcionando y no se pueden desactivar.